Sí, amiguitos, el Tito Sun-T ha vuelto, y con lavado de imagen (y no me refiero al corte de pelo si no a la nueva “template” de este blog). Al margen de la licencia irónica del título (“¿donde están?” para los que no sepan latín) permítanme disculparme por estos meses de ciberdesaparicion. Sinceramente, y pese a estar muy ocupado en otros menesteres, he de reconocer que no tenía ganas de tomarme la molestia en publicar en este blog. Ya no solo puedo decir que fue un ataque de ataraxia galopante, es simplemente que no tenía ni motivos ni la alegría (ni la mala leche, porque no decirlo) para plantearme poner mis absurdas ideas en este blog, me faltaba la chispa que hizo que comenzara con este batiburrillo de paranoias y diatribas. Me encontraba efectivamente tan ataráxico que encontraba poco placer en escribir líneas como estas, de la misma forma que ponía poco empeño en el resto de cosas que componen mi vida.
No obstante he seguido entretenido, leyendo (fundamentalmente comics), viendo horrorosas películas (y muy pocas obras de calidad); oyendo mucho rock, funky, soul y jazz a tutiplén, discutiendo de política y religión. También he de decir –mal que me pese- que el sexo brillo por su ausencia, o que al menos en las pocas ocasiones en que lo lograba ya no resultaba tan placentero como antes. ¿Me estaré volviendo mayor?
Claro que si te levantas y abres el periódico sobran razones para seguir con cualquier proceso neuronal.
Amargándome un poco mientras Coltrane animaba mi melancolía….joder que mal suena esto, no?
Tratare de seguir actualizándolo y dándoles caña. Que les sea propicio.
Postdata: Gracias a Fon, Arturo, Escriba, Saray y tantos otros que me han exigido que continuara por la senda de molestar a los internautas, el incordio sigue vivo!!!
Nos abandono plácidamente, durmiendo un sueño inducido, respirando como un pajarillo. Tranquila, sin dolor. Se fue sin molestar, como diria ella.
Siempre la recordare como una parte importante de mi infancia. De pequeño, mientras ella recogía la ropa y juguetes que mis hermanos y yo íbamos dejando tirados por aquí y allá, siempre repetía -con cierta sorna - que éramos un desastre manifiesto, supongo que de ahí el titulo del nuevo disco de mi hermano. En estos tristes momentos, no me atrevo a llamarlo para preguntárselo.
Desastre manifiesto. Soniquete que, en mi inmadura madurez, aun resuena en mis oídos.
Lola cuido de mi madre y sus hermanas, mas tarde cuido de mi y mis hermanos y luego paso por la casa de mis primos. Era una más de la familia, se lo había ganado a pulso bregando con tantos infantes revoltosos.
Allá en su casa de Jove (en las afueras de Gijón) pase gratos días de verano, cuando aun podíamos divertirnos con los más simples juguetes: Recuerdo el olor a la hierba recién cortada, tirándonos por aquella ladera en un plástico como si de un trineo se tratase. Recuerdo pasarnos un día entero cortando maleza para crear nuestra base, nuestro refugio secreto, que no era tan secreto. El vino con casera; el olor de la cocina de carbón que se empeñaba en mantener pese a los avances tecnológicos; la exquisita acidez de las fresas que cultivaba en un pequeño huerto a lado de su casa; la sidra dulce que nos encantaba. Las ortigas que masacraban a mi hermano; el lugar donde aprendí a montar en bici lanzándome, inconsciente del peligro, por una cuesta. Sus rebuscadas palabras de arcaico asturiano, que se empeñaba en inculcarnos para que no se olvidaran (gracias a ella aprendí lo que significa trevolgar). La sordera de su hermana y sus constantes discusiones. El pequeño transistor del que siempre iba pendiente y que le mantenía en contacto con el mundo exterior (ella siempre estaba al tanto de todo lo que ocurría: fuera el Sporting, fuera política, fuera economía). Pese a su falta de estudios, su filosofía superaba con creces a la de muchos de mis profesores.
Cabezota (como buena asturiana), podría recordar miles de anécdotas divertidas acerca de ella, de sus comentarios ingeniosos, de su mala leche, de su bondad, de la asombrosa actividad que desplegaba pese a sus 92 años. Pero todo eso lo guardo para mí.
Poco antes de abandonar mi Gijón natal me regalo una brújula diminuta, para que nunca perdiera el rumbo allá donde fuere, una brújula que conservo como oro en paño desde el mismo momento en que me la entrego con tanta ilusión.
A cada visita que desde entonces hice a mi tierra, siempre pase por su casa a saludarla, a oír sus comentarios jocosos sobre mi pelo, a saborear los caramelos con piñones de El Caserío que se empeñaba en comprar, pese a su maltrecha dentadura. A escuchar su sabiduría popular, por que siempre tenía algo que decir.
Hoy he rebuscado en la red en busca de su esquela, pero no la he encontrado. Sera incinerada y sus cenizas esparcidas por aquel pequeño huerto que tan buenas fabes nos dio, y el cual (hasta hace bien poco) se empeño en cuidar.
No puedo seguir por que, pese a mi conocida insensibilidad, ya empiezan a rodar lágrimas por mi cara y me cuesta mucho ver lo que escribo.
Y aunque sigo siendo un desastre manifiesto, se que ya no volveré a perder el norte por que tengo mi brújula.
Adiós, Lola. Descansa en paz, que bastante trabajaste en esta vida.
En estos tiempos de recesión no es aconsejable recomendar productos sobrios con cierta carga trascendental. No teman que no voy a hacer proselitismo familiar y recomendarle el, más que excelente, álbum “El Manifiesto Desastre” de ese gran artista patrio llamado Nacho Vegas. Calidad con mayúsculas, un trabajo alejado de la complejidad de sus anteriores obras, mas directo, casi como un buen uppercut. Acompáñenlo de un dry Martini y tendrán el mejor disco del 2009.
Pero claro, peco de imparcialidad puesto que es mi hermano. Así pues optare por algunos de mis recientes descubrimientos.
Bikini machine
Desde el país vecino, concretamente Rennes, nos llega un grupo fresco y divertido. Tomando como referencia el sonido de los 50’ y los 60’(Surf, Garage, Soul) y entremezclándolo con bases eléctricas y algunos samplers consiguen un hibrido que destaca por su contagiosa diversión, provocando inmediatamente ganas de bailar como posesos.
Su primer disco “An Introduction ToBikini Machine” es una buena muestra de ello: Empezando con un surf de proporciones épicas (Bikini Theme) pronto nos sumergimos en un océano de sonidos clásicos entremezclados con las nuevas tecnologías. Hay ecos a los mejores Chemical Brothers con un toque 60´s (Bongos & Burguers); el funky de” I found a job”; amplificadores de válvulas y teclados Farfisa en "Have love will travel" y "Monkey bum bum boogie", con maravillosas referencias 60´s. Hasta un villancico a ritmo de un groove eclectico(Santa Claus)
En el 2005 editan Joue Dutronc, homenaje a Jacques Dutronc (cantautor, actor y marido de Françoise Hardy).Un álbum difícil de encontrar y del que poco puedo contaros (ya que no lo tengo) y solo he tenido oportunidad de escuchar algunos temas sueltos mas sobrios que su anterior trabajo (precisamente por ser un disco dedicado a una personalidad musical alejada de sus patrones habituales)
El segundo abunda demasiado en vertientes más surf e incluso pop, dejando de lado esas composiciones bailables que tanto éxito tenían: Más maduros pero menos divertidos, debe ser cosa de la edad. Aunque tiene momentos gloriosos, como el sentimiento sixties de “Voodooo” o el sonido a spaguetti-western de “Destinazione Roccapinna”, pronto se echa en falta la frescura del primer disco. Siempre puedes deleitarte con “Lets Grab” que suena como The Jam, entremezclados con unos The Who y pasados por una túrmix de la modernidad eléctrica.
Durante una reciente escapada a Las Palmas de Gran Canaria me reencontré con Carlos, uno de los mejores cocineros que conozco y amante incondicional de la música, el cual me dedico una grata sesión en su casa. De allí me traigo sus múltiples recomendaciones entre las que voy a destacar un grupo (otro día hare un monográfico en exclusiva a sus gustos, mas cercanos a la música electrónica, el house, el lounge y demás peripecias electrónicas)
Gogol Bordello es un grupo de gypsy punk (por definirlos de alguna manera), es como si Manu Chao hubiese sido rumano y en vez de tocar pachanga-boogie hiciera una taranta eléctrica. La mayor parte de sus miembros son inmigrantes de Europa del este aunque actualmente todos están exiliados en el Lower East Side de New York, vamos que tontos no son. El grupo fue formado en 1999 y utiliza sonidos de acordeón, violín, saxofón y música de cabaret, punk y dub.
Quien ha podido verlos en directo habla de eclecticismo, mestizaje, canciones frenéticas, diversión asegurada y raíces gitanas. Sus influencias, tan variadas como eclécticas, pasan por Jimi Hendrix, Parliament-Funkadelic , el escritor Nikolái Gogol (homenaje claro en su nombre), Manu Chao, Fugazi, Kalpakov, Rootsman y The Clash.
Como curiosidad cinéfila resaltar que su líder tiene un papel en la película “Everything Is Illuminated” (junto a Frodo, perdón, Elijah Wood) y la canción "Start Wearing Purple" (el videoclip que les puse arriba)aparece en varias escenas a lo largo de la citada película. Varios miembros de la banda, junto con miembros de Balkan Beat Box, tienen un proyecto paralelo que mezcla dub y electrónica llamado J.U.F. (Jewish-Ukrainian Freundschaft). Aqui os dejo un par de videos mas en donde se puede apreciar la influencia de Manu Chao en este combo gitano (esa version del "Mala Vida" es impagable)
Y mientras escribo estas líneas, me deleito escuchando en primicia el nuevo disco de de la banda de Glasgow Franz Ferdinand, Tonight: Franz Ferdinand. Algo mas suave,elegante y de reminiscencias retro que su anterior trabajo, el imprescindible “ You Could Have It So Much Better”. Incluso más bailable si uno se libra de complejos y reticencias musicales.
Lo pueden escuchar (y si son un poco listos, también descargar) en su myspace. La delicadeza del comienzo en “Bite Hard” deja paso a el rabioso ritmo que echaba en falta en este nuevo trabajo, cosa que se compensa con la fragilidad pop exhibida en” Twilight omens “ o los ramalazos funk de “what she came for”. El homenaje a los 80´s no deja de estar presente tanto en algunos sonidos como en composiciones como la magnifica “Live Alone” o “Can´t stop the feeling” (la cual no puedo evitar comparar con alguna canción de David Bowie) Por supuesto aqui les dejo el videoclip oficial de su nuevo single, Ulysses (homenaje a otro glorioso -y sobrevalorado- escoces James Joyce)
Concédanles unos minutos de su tiempo a cada una de estas bandas, seguro que les atraparan. Y en el peor de los casos bailaran como poseidos por el espiritu del maligno dios del rock´n´roll.
Tengo un vecino que cuando esta enfadado tiene la misma mirada asesina que Clint Eastwood, dicho vecino suele deleitarme con ella los domingos tras una fiestecilla en mi casa la noche anterior (lo cual últimamente no es muy habitual, me estaré volviendo formal) Últimamente esa mirada de ceño entrefruncido y mueca desafiante suele ser particularmente divertida cuando nos cruzamos en el ascensor
Tito Clint (permítanme la familiaridad) suele ser mas agradable conmigo, sus películas siempre me dejan el sabor a buen cine, a clasicismo y elegancia. Justo lo que me ha pasado con sus dos últimas películas (una, ya estrenada, y otra a puntito de hacerlo)
En “El Intercambio” ya solo el empezar, con esos compases de piano, ese estremecedor clarinete; esos movimientos de cámara suaves, casi deslizándose por la pantalla. Es fácil dejarme seducir por ti, cabronazo.
Tito Clint sabe que música poner, tito Clint sabe como situarnos, Tito Clint es dios.
Sin embargo a Angelina Jolie no la soporto y, en esta película, agrada sin que su actuación sea nada del otro mundo; pese a tener momentos gloriosos (el maquillaje ayuda) esta claro que otra actriz (de mayor enjundia y arte) hubiera recreado una magnifica Sra. Christine Collins.
Malkovich es un monstruo (de la interpretación!!) pero últimamente cada vez esta más frio en sus papeles y de repente se saca, de dios sabe donde, ese ramalazo de poderío que deslumbra y te deja boquiabierto. Una sola de sus escenas vale por toda la actuación de Jolie
No escatima Eastwood a la hora de mostrar el dolor y la impotencia, eso si, dosificándolo en adecuadas sesiones para mantener el interés de la audiencia y siempre de una manera sobria y elegante que no cae en el morbo fácil.
Director de actores en la estela del genio Douglas Sirk, Clint sabe sacar lo mejor de los secundarios creando unas atmosferas de solidez que pocos directores consiguen. Un buen ejemplo es como sorprende un Jeffrey Donovan alejado del rol de tipo simpático y dicharachero con el que triunfo en la serie Burn Notice o un Michael Kelly, cuya sobria actuación merece mis mas sinceros aplausos.
Estremecedora, angustiosa, sublime,……
Obra maestra, y no hay mas que decir (fíjense en ese irónico guiño a los Oscar, como si a Eastwood a estas alturas le importaran)
Resulta curioso comprobar como, los que sabemos algo de cine, al ver la película pensamos “yo acabaría ahora con un plano largo, un travelling, la música sonando de fondo y un fundido a negro para rematar”. Y efectivamente, parece como si tito Clint nos hubiese leído el pensamiento y plasma esos mismos movimientos de cámara en pantalla. Yo lo interpreto como la genialidad de quien rueda con las directrices de los grandes maestros: Ford, Huston, etc.
Si con The changelling, Eastwood se vuelca en una película de factura clásica con Gran Torino retoma el camino de la simplicidad efectiva.
Gran Torino es otro gran acierto de principio a fin. Sin necesidad de grandes aspavientos, de escandalosas filigranas o de enrevesados planteamientos, Clint realiza un film ejemplar, alejado de modas. La simplicidad como arte. Tiene momentos grandiosos como esas muecas de enfado del propio Eastwood ante pequeñas situaciones, los guiños cómicos sutiles a viejos personajes suyos,
Su despedida frente a las cámaras no puede resultar mas prometedora, es un tour de force con el propio maistream al contar de manera solvente una historia sencilla que recurre al viejo y manido (pero no por ello menos interesante) mito del clásico héroe norteamericano en su decadencia. Al contrario que en la anterior aquí no hay actores de renombre, casi todos son desconocidos, permitiéndose el lujo incluso de darle un pequeño papel a su hijo Scott Eastwood (usando el "alias" de Scott Reeves).
Walt Kowalski (Clint Eastwood) es un veterano de la guerra de Corea, es un viejo enfermo y amargado que acaba de perder a su mujer, único vinculo con el pasado. Sus hijos le ignoran y sus nietos se mofan de el. Su mundo ha cambiado sustancialmente y el se resiste a aceptarlo. Su barrio de toda la vida ahora es un vecindario lleno de emigrantes. A través de una familia de origen asiático (Hmong) y especialmente de un adolescente que trata de robarle su mas preciada posesión (un Gran Torino del 72) logra encontrar la amistad y de paso perdonarse a si mismo.
Quizás hay quien piense que Eastwood pasa demasiado rápido del odio (o el racismo) a la amistad, pero queda bien claro que sabe sumergir al espectador en la experiencia sin necesidad de andarse por las ramas
El guion original de Gran Torino lo podeis leer aqui. Es obra de un novato, un niñato llamadoNick Schenk y fue originalmente escrito con lápiz y papel en un bar de Minnesota (algo increíble en esta era cibernética)
No pude evitar “flipar” al empezar a leer y ver como describen el personaje de Clint en tan solo dos párrafos......y coño!! se ajusta perfectamente a Clint Eastwood, especialmente la ultima frase:
Walt Kowalski looks young for his age. He has slate blue eyes, physically fit and has had the same buzz cut hairstyle since getting out of the military in 1953.Walt is also a perfectionist. Nothing escapes his hawklike eyes, eyes that pierce and judge
Pero en ambas pese haber otros interpretes diferentes historias y diferentes maneras de contarlas, hay un leivmotiv que las sobrevuela constantemente.: Son films propios del tito Clint, de innegable autenticidad. Señores: esto huele a Oscar (no concederle una estatuilla por alguna de estas dos joyas es todo un insulto al buen gusto)
Para los que prefieran la comodidad del español, ahí os dejo el trailer:
La banda sonora esta compuesta por su hijo Kyle, y atencion!!!!. el tema estrella compuesto por tito Clint,su hijo y Jamie Cullum (¿¿adivinais quien canta???)
Debió ser allá por el 87 u 88, no lo recuerdo bien. Éramos unos adolescentes impúberes que, ávidos de ver el escándalo del momento, nos colamos en la proyección de “9 semanas y media”. Por aquella época era un film solo para mayores de 18, y nosotros que no teníamos pelos en….. Bueno nos dejamos llevar por nuestros más bajos instintos. Hacia la mitad de la película mis amigos ya estaban cansados y la tachaban de bodrio desmesurado, esperando tan solo la aparición del pezón de la Basinger, mito erótico por excelencia en aquellos años. Tras la aparición de aquellos senos turgentes, mi pandilla hizo mutis por el foro, pero yo me quede agazapado en la oscuridad del cine, puesto que quería saber como acababa la película. Estaba más atraído por la elegante rudeza y la chulería del personaje de Mickey Rourke que por las generosas porciones de la anatomía de Kim Basinger.
Mickey sedujo a Kim Basinger; se tiro a Carre Otis; interpreto y fue amigo de Charles Bukowski, fue un convincente miembro del ira en Réquiem por los que van a morir; se convirtió en boxeador (aun recuerdo el pésimo combate que dio en Oviedo y donde gano, inmerecidamente, por puntos); se hizo horribles injertos de colágenos en pómulos y labios, y desapareció del mapa cinéfilo durante una larga temporada, aunque no desapareció del papel cauche en donde sus escándalos amorosos, peleas en bares de mala muerte y numerosas operaciones de cirugía estética salpicaban las paginas de la prensa rosa
No quiero recordar ni esa patraña con Don Johnson, Dos duros sobre ruedas (Harley Davison & Malboro man, ¿¿con ese titulo que se esperaban??), ni sus cortas pero intensas apariciones en Legitima defensa, Bufalo 66…etc.
Me resulto entrañable volver a verle en Spun con ese personaje de “El cocinero” y su papel de Marv en Sin City me encandilo por su fidelidad al comic original (de hecho hasta tengo en mi estantería una figurilla de dicho personaje) pero ayer me lleve una sorpresa mayúscula. Rourke no es un buen actor pero tiene un no-se-que–que-se-yo que indefectiblemente atrae. Sera su sombra continua de perdedor, su atmosfera de derrotado perpetuo, sera que sabe perfectamente representar un papel que se corresponde con su propia vida.
Por eso en The Wrestler de Darren Aronofsky rompe moldes, crea un personaje convincente e incluso podría optar al Oscar (no se extrañen hasta los peores actores tienen ese pequeño momento de gloria interpretativa, fíjense sino en el Stallone de Copland) Sin duda es una de las sorpresas mayúsculas de este año que acaba de empezar. La actuación de Rourke esta tan llena de autenticidad como de dolor convirtiendo a The Wrestler en un canto del cisne, una égloga maravillosa a las excelencias del perdedor típico, un antihéroe absolutamente humano cuyo pathos indefectiblemente le conduce a un fin trágico que presuponemos desde el comienzo del film pero que nos mantiene atrapados, con la mirada fija en la pantalla. Un hombre que ha vivido como ha querido y que exige un mínimo respeto de la vida, un niño que no supo crecer y estar a la altura de las circunstancias de lo que exige ser un adulto.
Si encima le acompaña en su periplo la escultural madurez de Marisa Tomei (empeñada ,pese a sus años, en mostrar sus maravillosos pechos –recuerden esto- y a la vez demostrar que es una de las mejores actrices del momento) que resulta tan tierna como magnifica en su papel ,volveré a reivindicarla una y otra vez, y las que hagan falta; así como la pequeña intervención (pero llena de sentimiento) de Evan Rachel Wood.
Aronofsky pese a su estupenda Réquiem por un sueño, no es santo de mi devoción, siempre me pareció que iba por la vida de modernillo pedante; no le perdono la insulsa trascendentalidad que esconde en algunas de sus obras (Pi, The fountain) y que sin embargo siempre logra volver al redil con obras más compactas. The wrestler rezuma sentimiento, emoción, violencia, pasión y sobre todo un sincero enamoramiento por un personaje, representativo de toda una América que va siendo engullida por los nuevos tiempos.
Con un estilo sobrio, elegante pero sin dejar de lado la mas pasional violencia, Aronofsky nos hace cómplices inmediatos de ese perdedor llamado Randy The Ram, todo ello alejado de las pretensiones de sus films anteriores; rodada con un estilo clásico y cuasi perfecto que nos recuerda en ocasiones a los grandes maestros (Huston, Eastwood, Scorsese).
Nota para directores noveles: Darren Aronofsky nos ofrece algunas de las mejores secuencias de acción en las peleas de wrestling que acompañan a la historia, y no hace como los Michel Bay de hoy en día, no se limita a acelerar o desacelerar las imágenes para que resulten impactantes. Aronofsky recurre al maestro Scorsese y su lección magistral en Toro Salvaje, acerca de cómo se rueda encima de un ring, con naturalidad, sencillez y sinceridad. Aprendan de él, señores, aprendan. Aronofsky es un buen ejemplo de cómo ser un aplicado aprendiz del maestro.
Sin lugar a dudas The Wrestler es toda una lección de buen cine.