martes, 1 de enero de 2008

Como empece el Año

Disculpen mi escatologica sinceridad pero he de reconocer que acabe el año echando una monumental cagada, producto de una desastrosa cena, cuya preparacion fue interrumpida numerosas veces por las llamadas y mensajes tipicos de estas fechas. Algunas simpaticas y otras un tanto melancolicas, por cuanto representaban a gente a la que hace demasiado que no veo.

Despedi el año con Jeff Buckley y su "Yard of the blonde girls" y, recibi el nuevo, con Dylan y su "Like a rolling stone"; siempre que escucho esa cancion, pese a conocer la letra en ingles, no puedo evitar tararearla como una lejana version de un grupo español de los 80´s cuyo nombre se ha perdido entre los resquicios de mi maltrecha memoria: Que se siente/al estar sin un hogar/como una completa desconocida/como una bala perdida.

Como una bala perdida, asi sali yo esa noche, me perdi solitario en los bares de la perfida ciudad, estilo Stranger in the night como dice mi amigo Murdock. Mi cordialidad acabo convirtiendome en traductor de unos alemanes, que me indujeron a perpetuar lo que en un principio era solo una unica copa.

Precisamente la llamada de mi amigo Murdock hizo aflorar en mi sentimientos olvidados, o acaso encerrados a proposito en lo recondito del alma. Lo conoci hace años, en una epoca de chupa de cuero y tupes; quizas el no se acuerde, pero su alta presencia, su mote (sinonimo de loco) y su voz profunda hacian de el una figura a temer. En una epoca de estupidas peleas tribales, mas de una vez recule ante su aparicion en escena. Que equivocado estaba!

Años despues, bien entrados los noventa, el tupe dejo paso a unas tremendas rastas en su caso y en la popularidad que me otorgaba ser camarero en el mio; coincidimos en uno de los locales rockeros de mejor ambiente y selecta concurrencia, hablamos de musica y cimentamos una amistad que ha perdurado mas alla de distancias y aventuras particulares. Descubri en el un grato conversador, un perfecto confidente de mi mal de amores y otros desvelos, un amigo. Compartimos risas, muchas noches de juerga, un concierto de Korn (inolvidable), algunas rayas y demasiados porros. Llego incluso a prestarme su casa para un escarceo amoroso, eso si, antes nos obligo -a mi pareja y a mi- a tragarnos un video con su primer salto en caida libre, ¡que fantasticos 9 minutos previos a tan maravilloso acto carnal!

Muchos aficionados lo recordaran como el Ultraboy (ferviente seguidor del Sporting de Gijon) que, dicharachero, se ponia un delantal y un gorro de cocinero para acudir a los partidos de su equipo y, en pleno partido, se disponia a repartir dulces tipicos asturianos cocinados por el, con gran acierto, entre la hinchada contraria. Mas de un equipo contrario penso: Estan locos estos Astures!!

Un dia, Murdock decidio que ya estaba bien de tener dos curros para malvivir, que queria viajar y ver mundo (una de sus ilusiones), fuimos muchos los que le animamos a emprender su aventura. Dejo sus trabajos, se desprendio de lo poco que tenia y se preparo para empezar de nuevo. Lamentablemente, esta puta vida te juega malas pasadas y, a falta de 15 dias para irse, a su padre le diagnosticaron una enfermedad degenerativa cuyo avance era ya inexorable. Una noche entre semana, cuando solo paraban por mi bar cuatro gatos y alguna que otra cucaracha, el aparecio y me lo confeso con lagrimas en los ojos; no sabia que hacer, pensaba echarse atras; quedarse y soportar, estoico, el ingrato porvenir que le aguardaba. Los camareros siempre ejercemos de psicologos o terapeutas tras la barra, y en esta ocasion no podia ser menos. Entre rones y whikeys, entre musica de alto voltaje, entre el humo y las confidencias, encarecidamente le rogue que se fuera, aqui poco podria hacer y merecia mas la pena recordar a su padre sano que no verlo convertirse en un desconocido deformado por la enfermedad. Le recorde la letra de una de nuestras canciones favoritas, "Head up" de los Deftones y le impuse la necesidad de llevar siempre la cabeza bien alta por muchas hostias que nos diera la vida.

El dia antes de su partida celebramos una de esas colosales juergas, que nos hacian famosos en Gijon, Murdock no quiso acabarla por todo lo alto como teniamos pensado y decidio volverse a casa. La despedida siempre la recordare como uno de los momentos mas ingratos de mi vida. Un amanecer gris, tan tipico en aquella gris ciudad, un taxi esperando para llevarnos a la siguiente guarida de noctambulos y un abrazo de hermanamiento, que se prolongo un poco mas de lo necesario. Me despedi con un sonoro "Head up, Murdock no lo olvides, Head up!!!" que resono en el alba.

Mientras mi taxi partia, lo vi desaparecer en la maraña de calles desiertas y llore; llore silenciosamente como un bendito en todos y cada uno de los antros que visite aquella noche, pero en aquel instante, en aquel taxi tapizado de sky negro y con un exagerado olor de ambientador, las lagrimas fueron sinceras y profundas. Nunca habia llorado con tanta amargura. Un año despues, yo segui el mismo camino y me marche de mi tierra, pero nadie necesito derramar una lagrima por mi, puesto que me iba en mejores condiciones.

Hay gente que, pese a desaparecer de tu vida, sabes que tarde o temprano te volveras a encontar con ellos y todo sera como el dia antes de irse: Murdock es uno de ellos. Con el paso de los años siempre hay una llamada por medio, unas risas, unos proyectos e ilusiones y, como no , algun que otro recuerdo de nuestra epoca dorada. Siempre agradezco esos pequeños momentos de placer.

Ayer, fui yo quien hizo la llamada; esperaba encontrarme al otro lado a ese amigo dicharachero y ufano. Acababa como quien dice de llegar de Shangai y recalaba unos dias en Madrid. Pero note su voz triste y apenada, un poso de desesperacion recorria sus palabras, a veces pronunciadas con mas rabia que optimismo. Me lleno la misma sensacion de impotencia que cuando me despedi de el con lagrimas en los ojos. Me hubiera gustado estar ahi para darle un abrazo y mi aliento, para emborracharnos juntos si hiciera falta, para brindar al estilo Neil Gaiman:

¡Por los amigos ausentes,

los amores perdidos,

los viejos dioses y

la estacion de las nieblas,

y que cada uno de nosotros

de al Diablo su merecido!

Pero la impotencia es mala amiga y no pude acabar la conversacion con una frase de animo, se me olvidaron las palabras, me quede abrumado e inutil.

Esta mañana llegue exhausto y satisfecho, encendi un canutillo, puse a los Deftones a todo volumen (mas de un vecino se ha cagado en mi persona y mi familia) y me quede mirando el fantastico amanecer que se presencia desde mi ventana.



Mañana mas y mejor.



Siempre Head up.


Dedicado con cariño y devocion

a Xoxe Manuel "Murdock",

uno de los pocos heroes que quedan

6 comentarios:

Anónimo dijo...

jo-der Sun-T, qué triste.

Espero que Murdock lo haya leído!!


PelaDJ.

Sun-T dijo...

Eso trataba de contar Pela: La vida de los heroes no es alegre, tan solo sus azañas son hoy recordadas con agrado, no todos tienen la suerte de poder sonreir todos los dias. Yo espero que este donde este (Zaragoza, Shangai, New York...que mas da) pueda leer estas lineas y una sonrisa asome en el, recordando que hay amigos que siempre se acuerdan de el y esperan ansioso el momento de un reencuentro, unas copas, confidencias a medianoche y carcajadas al amanecer. Trataba de ser un homenaje a quien hoy por hoy mas se lo merece.

Ispilatze dijo...

Pues yo creo, san-ti, que lo más grande es que te permitas el lujazo de tener un héroe como él. Que lo sea para ti. Que sea tuyo. Lea o no estas líneas, sabrá. Porque lo que sujeta a los héroes, a quienes tantísimo les cuesta la heroicidad (que no es gratis en absoluto) debe ser saberse... queridos en su sencillez. Sólo ellos ignoran lo que son, pero estoy segura de que no pueden ignorar la admiración y el cariño que despiertan. Y agradecerlo. A su manera.
Enhorabuena. Por vivir algo así y desnudarte a contarlo.

Escriba perezoso. dijo...

Sun...veo que empiezas a disfrutar de tu blog que es en definitiva para lo que se crean estos quema horas.

Te imagino releyendo el post nada más publicarlo escondiendo tu felicidad entre el humo de un cigarro.

Esa felicidad tonta que da una lagrima agradecida y que tan pocas veces sabemos disfrutar por nuestros orgullos aprendidos y esa verguenza a decir a alguien que le quieres.

Un fuerte abrazo y me alegro por ti.

joaninha dijo...

ole y ole

me ha encantado

los héroes tienen grandes amigos, héroes a su vez

Anónimo dijo...

"vivir , en un mundo que sistematicamente intenta cambiarte,el ser uno mismo..es suficiente"gracias amigo mio....nunca ha habido fronteras ..ni tiempo para nuestra amistad....ni las habra.head up!! Murdock gullivert polo.